En el “mes del corazón”, todos nuestros centros de salud realizan actividades de difusión para reforzar la importancia de tener un estilo de vida saludable, protegernos de enfermedades cardiovasculares y prevenir muertes prematuras. Casi el 80 por ciento de estas muertes podrían evitarse si modificamos nuestros hábitos de alimentación, abandonamos el alcohol, el cigarrillo y realizamos actividad física constante.

Ignelia Otero nutricionista encargada de los programas Infancia y Elige Vida Sana del CESFAM Oriente, afirma que la alimentación es fundamental desde la gestación, porque da el pase a cómo vamos a nutrirnos a lo largo de la vida. “La mala nutrición por excesos va aumentando a medida que los niños crecen, y es aquí donde se presentan problemas como la hipertensión, diabetes, colesterol elevado y obesidad, esto lo vemos todos los días y es algo que va en aumento”, afirmó la profesional.

Cada vez son más las personas jóvenes que sufren enfermedades cardiovasculares por una mala alimentación, “debemos reforzar el valor de la vida saludable, no sólo en la alimentación, sino en lo físico y mental, hacer deporte, evitar el estrés, dormir las horas necesarias y descansar”, señaló Otero.

La nutricionista es clara en afirmar que las personas adquieren costumbres y hábitos de vida, pero es posible enmendar el rumbo. “Debemos ser enemigos de los alimentos procesados, o de lo contrario consumir menos cantidades, inclinarnos por productos naturales. Si vamos a comer hidratos de carbono, elijamos aquellos que sean de buena calidad, sin procesos de por medio, como la papa por ejemplo”.

Por otro lado, Catalina González enfermera encargada del programa Salud Cardiovascular de CESFAM Centro, nos comenta que desde hace unos meses, las personas han retomado sus controles habituales. Todas ellas tienen patologías asociadas a la diabetes, hipertensión, colesterol elevado, o han sufrido un infarto agudo al miocardio o un accidente cerebro vascular.

El paciente debe ser examinado, por lo menos una vez al año, por el médico, la enfermera y la nutricionista, para así estar al día con sus exámenes de sangre, electrocardiogramas, chequeo oftalmológico y también el cuidado permanente de sus pies con la podóloga.

La profesional hizo un llamado a cuidar la salud y ser constantes en sus horas médicas. “Estas patologías son muy silenciosas, y muchas veces las personas se sienten bien, pero esto no quiere decir que estén compensadas”, afirmó.

Verónica Valenzuela, nutricionista  y Catalina González enfermera, encargada del programa Salud Cardiovascular de CESFAM Centro.

Ignelia Otero, Nutricionista encargada de los programas infancia y Elige Vida Sana del Cesfam Oriente.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *